Sigue estos tips para convertirte en una “morning person”

Para muchas no es fácil comenzar las mañanas, hacerlo temprano y hacerlo bien ya es todo un esfuerzo que en algunas ocasiones no sale del modo esperado. Sobre todo, si nuestra rutina incluye ir a la cama tarde en la noche. Aunque mucho de esto tiene que ver con el modo en el que funciona nuestro reloj biológico, lo cierto es que, como todo, estos son hábitos que con algo de disciplina y esfuerzo se pueden corregir. Por eso hoy te quiero contar los cinco tips que me convirtieron en un morning person y han hecho mis días más productivos.

Ve a la cama temprano

Suena obvio, ¿no? Si quieres empezar tu día más temprano y tener la energía suficiente para no parecer un zombie, empieza por lo básico. Acuéstate más temprano. Para lograrlo recorta tus actividades nocturnas, dile adiós a llevar trabajo a casa y haz que las horas antes de ir a la cama sean lo más tranquilas posibles.

Un buen desayuno

La importancia de un buen desayuno es irrefutable, en especial si estás despierta desde muy temprano. Un café y una tostada no son suficientes. Un desayuno completo con cereales, fruta y alguna proteína son esenciales para tener la energía necesaria.

Haz ejercicio

Hay muchos motivos para querer aprovechar más las mañanas y uno de esos puede ser sacar tiempo para ejercitarte. Si Ese no es e motivo, contempla sacar unos minutos para esta actividad, pues está comprobado que es mejor para el metabolismo hacer algún tipo de ejercicio en la mañana, no solo te tendrá más activa y alerta, sino que con el tiempo se te volverá una necesidad en tu vida.

Date motivos, no excusas

Es difícil salir de las cobijas, pero si poner tu mente en línea con tu cuerpo todo será más fácil, Si necesitas motivos para salir de casa piensa en las cosas que podrás y quieres hacer con el tiempo extra que tendrás, en vez de llenar tu cabeza de tareas que “debes” cumplir pero que no son de tu total agrado.

¡Qué viva la luz!

Nuestro cuerpo está regulado por el ciclo circadiano, que es el que nos indica que es mejor dormir cuando es de noche, porque no hay luz, y estar despiertos de día cuando hay luz. Por eso, resulta muy adecuado dejar de lado las cortinas “black-out” y preferir algunas un poco más livianas que te permitan “enterarte” cuando se está haciendo de día.

 

Comments