Tres consejos de vida para mujeres guerreras

Cuando pensamos en mujeres guerreras ¿cuántas de nosotras imaginamos chicas vestidas con armaduras y escudos, luchando para defender el mundo del mal?

A mi sin duda me cruza esa imagen por la cabeza, pero los años y la experiencia, me han enseñado cosas muy diferentes con respecto a quién y por qué a cierta chica podemos identificarla como una mujer guerrera.

La vida me ha enseñado que eso de ‘sexo débil’ es un adjetivo que pertenece más a la literatura de ficción, que a la realidad de hoy, donde la mujer triunfa cada vez más, en campos antes reservados para los hombres.

Si comenzara a enumerar cada uno de estos campos, no tendría espacio para escribir lo que quiero compartirles hoy, acerca de por qué todas nosotras podemos ser mujeres guerreras.

Yo aprendí de mi madre que una mujer tiene que luchar por lo que quiere, ser decidida y canalizar su pasión para conseguir eso que tanto anhela. Gracias a eso, hoy sé lo que valgo y veo las bendiciones que la vida me ha dado, también se luchar por lo que quiero y defender lo que me importa.

Pero soy consciente de que a veces los problemas, la gente que nos rodea, los retos laborales y las responsabilidades familiares, absorben toda nuestra energía y muy pocas de nosotras nos sentimos guerreras al final del día.

Nos pasa que sentimos el peso de la vida y creemos que nuestro potencial se agotó.

Si te sucede, no te preocupes, tienes la bendición de ser mujer y eso significa que eres capaz de abrir dentro de ti, fuentes inagotables de fuerza y entereza.

Para que aprendas a encontrar esas fuentes, aquí tienes tres consejos que toda mujer guerrera necesita:

No te resignes

‘Soñar no cuesta nada’, solemos decir cuando creemos que no tenemos el potencial o los recursos para alcanzar lo que añoramos. Reconozco que las circunstancias o las personas pueden hacernos pensar que es así. Pero las mujeres guerreras no van con la resignación. En toda situación y frente a todo tipo de personas, ellas sacan lo mejor de sí. Una mujer guerrera aprende a hacer uso correcto y positivo de lo que le sucede, e incluso a la persona más hostil y desconsiderada, ‘la utiliza’ como una ayuda para escalar y mejorar.

No te compares

Las mujeres guerreras aprendemos a no compararnos con otras, pues entendemos que nuestra autoestima no reside en mirarnos en un espejo y menos en cuestionarnos si tenemos una figura escultural o un cutis de pétalo de rosa. Nuestro valor va más allá de la talla de pantalón que vestimos. Una mujer guerrera sabe cultivar su valor personal, porque quiere ser más que una rostro y un cuerpo perfectos. Queremos ser mujeres de pasos grandes, liderazgo que inspira y corazón compasivo.

 

No busques afuera

Tu eres la única que puede descubrir la guerrera que hay en ti. Si no descubres tu valor y tu grandeza, vivirás a merced de lo que otros digan o hagan. Cuando descubres tu grandeza y tu potencial, también puedes ver y reconocer la grandeza que hay en otras personas. Mi consejo es que vuelvas la mirada a tu interior. Mirar hacia el exterior sólo te inclina a buscar culpables de eso que te pasa, pero cuando miras hacia dentro de ti misma, te haces responsable de tu vida, y por consiguiente, eres proactiva, como toda mujer guerrera tiene que ser.

 

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